martes, 7 de enero de 2014

¡MIENTRAS LA PLANTILLA SE EMPOBRECE, LOS ACCIONISTAS SE FORRAN!



EL ACUERDO DE LOS “INOCENTES” COMIENDA A DAR SUS FRUTOS

¡MIENTRAS LA PLANTILLA SE EMPOBRECE, LOS ACCIONISTAS DE FORRAN!


Una de las denuncias efectuadas por CSICA en la pasada Mesa de Negociación, y por ello una de las razones por las que no hemos firmado, ha sido que las pretensiones de la empresa excedían en mucho las exigencias de Bruselas sobre la reducción de costes laborales, pues frente a los 666 FTE previstos, los “inocentes firmantes” del acuerdo  le han concedido otros 300 de propina, sin considerar que otros 200 han abandonado el banco victimas de la salvaje movilidad decretada desde el pasado junio.

Y de forma fulminante (acción-reacción), los hechos nos vienen a dar la razón, porque como todos hemos comprobado, el valor de la acción de Liberbank se ha disparado durante la “negociación” de diciembre en más de un 30%, lo que indica a las claras que los tiburones financieros estaban esperanzo la “firmita” como agua de mayo, es decir, estaban al aguardo del salvaje recortazo salarial de la plantilla para colocar sus inversiones a sabiendas de que durará 3 años y medio, lo que reportará buenos pelotazos fruto de que seremos el banco más eficiente del mundo, aunque importe poco el que seamos el banco más desorganizado y chapucero de la galaxia.

Por ello, CSICA ha preferido mantener su coherencia con los principios que anunció al comienzo de la nueva negociación. Por eso no hemos firmado. Traíamos ya una experiencia no muy grata de etapas anteriores en las cuales tuvieron problemas hasta quienes firmaron. Por eso entendimos que la mejor forma de defender los intereses de los trabajadores era posicionarnos de tal forma que sería mejor prepararse para un buen pleito que para un mal acuerdo.

No quiere decir esto que no hayamos manifestado en todo momento nuestro deseo de negociar de buena fe y por eso suscribimos propuestas conjuntas con el resto de sindicatos desde el primer momento y hasta cuando los límites nos parecieron infranqueables. Traspasadas nuestras líneas rojas (medidas sólo coyunturales, no homogéneas, etc.) entendimos que ya era hora de apearse de un tren que nos llevaba a un destino que no era el nuestro.

Queremos aclarar, que para CSICA la eliminación de las prejubilaciones nunca fue una línea roja, como algunos se han encargado de mal informar de forma tendenciosa. En la última propuesta sindical conjunta, todos los Sindicatos las eliminamos al comprobar el caramelo envenenado que la empresa nos lanzaba, consistente en suspender el contrato  durante 18 meses a 400 “prejubilables”, que sólo se prejubilarían si el banco alcanzaba unos ratios de capitalización inalcanzables en el momento de las salidas.

Algunos otros Sindicatos compartieron nuestros principios desde el primer día pero luego los fueron dejando por el camino (“estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”) y aunque lo respetamos creemos que han sido víctimas de una escenificación hábilmente orquestada por el empresario quien a lo largo de quince días se mostró impasible, amenazante (“si no hay acuerdo habrá medidas unilaterales”), discontinuo (cada día un abogado), cultivando el jardín para coger las rosas el último día a las 5 de la mañana.

El truco es el siguiente. Veréis. Una cosa es la realidad y otra la apariencia de la realidad. Lo cierto es que la realidad no existe. Se construye con el lenguaje, con el relato. El empresario conoce la objetividad de los números y la oculta, pero tiene la ocasión de ir construyendo una realidad que no existe y que se la apruebe la UE. Si a esto le añadimos que todos estamos mediatizados por un ambiente general de recortes salariales, de paro y miseria, resulta más sencillo que aceptemos medidas desmesuradas que en condiciones normales hubieran provocado reacciones en la calle.

Con esa apariencia de realidad viene a una reunión a que los representantes de los sufridores se lo ratifiquen utilizando el miedo (“esto está muy mal y todos tenemos que contribuir”) o la amenaza (“pues va a ser mejor que firméis porque sino medidas unilaterales”). Algunos siempre se tragan el anzuelo e incluso se creen la realidad irreal que nos pintan. Otros no queremos tragarnos nada (ni el anzuelo) y por escrito decimos que no nos creemos nada (está publicado el día 17/12). Que esta es la situación que ellos pintan, pero que de los estados públicos del banco no se deduce la necesidad de aplicar medidas tan brutales como las que pretenden. Como mucho alguna medida para compensar la caída puntual de márgenes, medida que debía ser adecuadamente justificada, como dicen el sentido común y la ley.

Es decir, algunos negocian contra lo que creen que es la posición del empresario y otros contra lo que sabemos que es la situación de la empresa. También sabemos que cuando éramos una Caja de ahorros el empresario no tenía que “vendimiar” para el capitalista. Pero ahora sí. Por eso de los 100 millones que dice que quiere recortar calculamos que con ajustes de un tercio hubiera sido suficiente para que LBK hubiera seguido estando, incluso por encima de sus competidores.

El ajuste que pretende el empresario nos situaría en 3 años por encima del Banco Santander en eficiencia. Esto no puede, obviamente, responder a necesidades de viabilidad sino a un mero traspaso de dinero del bolsillo de los trabajadores al bolsillo del accionista (ya vemos por la prensa como llegan atraídos como las abejas a la miel). Y esto no lo dice sólo CSICA, lo ha dicho en plena negociación el BBVA, recomendando comprar el valor en bolsa con recorridos al alza de más del 35% (y esto sólo después de aplicarse las medidas salvajes durante 6 meses).

Pero no lo dice sólo el BBVA y CSICA. Lo dice también la cotización de LBK en Bolsa. Desde la reunión del  día 17/12 con los sindicatos la cotización se ha disparado un ¡32 por ciento!
¿Porqué creéis que viene el dinero de fondos internacionales, buitres propios y ajenos, a un Banco que apenas despega en el panorama financiero español?. Sin duda atraído por unos fundamentales que cotizan a la baja y también porque ¿Quién les garantiza más que LBK que los costes de personal están fuertemente controlados durante nada menos que 4 años?  Nadie.


Nosotros creemos que sería mejor que el Banco sea viable, que corrija algunas caídas puntuales de márgenes, que sus directivos no traten de jugar a banqueros fórmula 1, ni sus accionistas nos elijan por eficiencias forjadas en el empobrecimiento de la plantilla.

Por eso este acuerdo tiene necesariamente dos valoraciones (por lo menos): la que se obtiene comparándose con las unilaterales de la amenaza (criterio seguido por quienes firmaron) y la que se obtiene basándose en la realidad de los números (criterio de quienes no firmamos).
También creemos que el Banco, conseguido su propósito de traspasar 60-70 millones de euros anuales del bolsillo de los trabajadores al de los capitalistas, pudiera haber sido más equitativo en el reparto de cargas territoriales. Aunque pensándolo bien tal vez tuviera algún precio que pagar. El próximo día os daremos la estadística del pacto que ya comienza a llamarse de los inocentes (por el día en que se firmó, of course).

1 comentario:

  1. si señor, y pensar que el resto de los sindicatos hagan caso omiso a todo esto.

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