miércoles, 27 de enero de 2016

ZAPATOS ROTOS Y PAJARITA



— “Al próximo que le cuelen un cheque falso le pongo tres meses en la calle”—, tronó, irritado, cierto territorial —al que coloquialmente se le conoce como “el hombre del saco” por sus amenazas— ante un numeroso y atemorizado auditorio por lo que parece ser un incremento de los cheques falsificados que se pagan en las Oficinas. Debía haberse ocupado el airado personaje en comprobar si a estos mismos trabajadores el empresario les ha proporcionado formación, información y medios necesarios para combatir un tipo de fraude más viejo que la Renfe.

Información nula. La falsificación de cheques no es ni más ni menos que un delito y dice la ley que debe ocuparse de ése y de todos los demás de carácter antisocial el Director de Seguridad (por cierto, ¿todavía tendremos dos Directores?). Casi 5 años esperando que este empresario colgara en la Intranet medidas de seguridad para las Oficinas y cuando lo hacen no aparece nada sobre falsificaciones.

Formación, más nula todavía. Esto es algo totalmente desconocido en LBK.  ¿Y las medidas de seguridad anti falsificación?. No existen. Es por ello por lo que hace unos días los auditores (y ¿que pintan los 2 Directores de Seguridad?) reconocen en una circular la realidad del estado del arte: “este tipo de fraude es difícil detectar sin medios auxiliares, como la lámpara de luz ultravioleta” (2,59 € en Aliexpress).

O sea que este directivo exige a los suyos que hagan algo que no pueden, que no saben y para lo que no tienen medios. Conclusión: el “hombre del saco” es un justo merecedor de su cariñoso alias.
Apenas una semana más tarde aparece un comunicado en la Intranet en el que se da cuenta de que LBK ha “conseguido la certificación de calidad ISO 22320 de gestión de emergencias”. Y a continuación dice “La certificación supone un avance en las políticas implantadas por el Banco, y que tienen por objetivo la excelencia en materia de seguridad en los centros de trabajo”. Con dos coj…

No valen ni para gastar 2 euros en lámparas UV (zapatos rotos) pero se gastan una pasta en salir en los periódicos cantando las excelencias en materia de seguridad (pajarita).  Cambian ahorro en el furgón blindado por riesgo para la vida de los trabajadores atracados y hablan de excelencia. Sin despeinarse.

El desbarajuste en seguridad es de tal calibre que CSICA se ha visto en la necesidad de denunciar y tratar el asunto de forma exhaustiva en los Comités de Seguridad y Salud reclamando la presencia de medidas concretas (elaboramos propuestas pormenorizadas incluso) y también del Director de Seguridad (de uno de ellos, al menos) en esas reuniones de los Comités y ni puto caso, disculpándose unos con otros en un espectáculo que resultaría cómico si no fuera porque hay miles de personas en riesgo.

La famosa certificación en ISO 22320 es un ejemplo claro de una clamorosa falta de profesionalidad. Se trata de una norma técnica que explica las mejores prácticas internacionales en materia de emergencia. Y certifican las Oficinas (de momento, una de ellas) justo el único sitio del Banco donde la autoprotección no resulta ni exigible legalmente por la Norma Básica de Autoprotección ni recomendable técnicamente porque en una sucursal bancaria todo el mundo sabe que los riesgos vienen de fuera (los atracadores). Abandonar una sucursal ante un eventual riesgo “desde dentro” como una amenaza de bomba por ejemplo, no requiere el nombramiento y adiestramiento de jefes de emergencia, jefes de evacuación, ni de sesudos planes escritos, bastando con el consabido “maric…el último” y apenas un par de minutos para completar la salida de trabajadores y clientes.

Sí resultan, en cambio, estas medidas exigibles legalmente (edificios administrativos con una ocupación de 2.000 personas o superior ó edificios de 28 metros de altura) en edificios singulares de LBK donde llevamos años reclamando estos planes de autoprotección y donde ni siquiera existen en muchos casos. Y la pregunta es de cajón ¿Por qué no gestionan la emergencia donde hay riesgo y además lo exige la ley? y ¿Por qué se gastan el dinero donde no hace falta?. Alardean de que somos el primer banco de España que certifica esto en las sucursales. Claro, en los demás tienen profesionales al frente de la seguridad en lugar de guitarristas y prefieren gastar el dinero en algo útil.
Hemos denunciado en más de una ocasión a LBK por motivos de seguridad. Pero curiosamente lo hemos hecho por una cosa y por la contraria. Por no tener medidas de seguridad implantadas para proteger a los trabajadores y por tener implantados planes de evacuación…….pero para organizar la salida urgente de los que van a trabajar por las tardes cuando llega el Inspector de Trabajo.

Tampoco ayuda mucho el descojono organizativo. La emergencia viene en el Plan de riesgos laborales y la gestiona el Servicio de Prevención. En las recientes normas de seguridad de Oficinas ni siquiera se menciona. Sin embargo, el premio a la “excelencia” lo recoge el Director de Seguridad que debería estar organizando el asunto del delito de falsificación de cheques, que termina gestionando un Auditor por aplicación del principio de la física que dice que los vacíos tienden a rellenarse.
Un despropósito más de una empresa que camina a impulsos, como pollo sin cabeza, que trata de disimular sus zapatos rotos poniéndose una pajarita.


Y todavía tienen la desfachatez de hablar de excelencia. Excelentes incompetentes es lo único que son…

1 comentario:

  1. Se puede decir más alto, pero no más claro. Animo, compañeros y a seguir en la lucha, denunciando lo que otros sindicatos domesticados no se atreven a denunciar.

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