martes, 14 de abril de 2015

SEGUIRÁ LA CENSURA


El Jefe de Relaciones Laborales decide no cumplir el Acuerdo alcanzado ante el TSJEx


En ese escenario de irracionalidad y antijuricidad en que los dirigentes de Liberbank han convertido las relaciones con los trabajadores, sobresale con luz propia uno de ellos, el Jefe de Relaciones Laborales, que se debate entre la obediencia debida a sus jefes de Oviedo y serias dificultades para atender con normalidad la gestión que tiene encomendada en una empresa de más de 5.000 trabajadores.

Las relaciones laborales en una entidad financiera de ese tamaño, y más en época de crisis, son complejas y los empresarios deberían elegir cuidadosamente el perfil de quien debe situarse al frente de dichas relaciones. Siempre es disculpable haber cometido un error de nombramiento inicial, pero ningún sentido tiene sacralizar el error cuando se demuestra una y otra vez que realmente ese nombramiento no responde a las expectativas.

Ese perfil debería acumular la formación, experiencia y capacidades necesarias para un desempeño eficaz, capacidades que deberían pasar por el conocimiento de las técnicas más reputadas en materia organizativa de las RRLL, conocimientos jurídicos a la altura de una materia tan regulada normativamente, o aspectos técnico-jurídicos en materia tan importante como es la seguridad y la salud de los trabajadores y su complejo entramado normativo.

No destaca nuestro Jefe de RRLL en ninguna de estas dimensiones y, a buen seguro, ello es causa principalísima de la situación laboral tan crispada que sufrimos en Liberbank. Por otra parte, tampoco en los aspectos formales destaca nuestro Jefe de RRLL, que no duda en amenazar por escrito y en separarse notoriamente de la verdad, la última vez en sede judicial del TSJ de Extremadura, el pasado día 9 de abril.

Dicho día, el susodicho firmó uno de sus episodios más gloriosos en ese Tribunal  extremeño, debatiéndose entre evitar que se celebrara el juicio a instancias de Csica en el que se le iba a declarar censor, o firmar un acuerdo de conciliación ante el Tribunal en el que admitiría serlo. Fue tal su vacilación que cuando el Presidente de la Sala manifestó el tenor literal que proponía como acuerdo de conciliación, el letrado de Liberbank no supo en qué sentido pronunciarse, a lo cual el Juez le dijo literalmente “Pero qué sucede señor letrado ¿es que no se fía de su representado?”, para general regocijo.

Si el Presidente del Tribunal apreció esa desconfianza en poco más de un cuarto de hora, es fácil deducir que nosotros hayamos llegado a esa misma conclusión 4 años después de soportar incumplimientos reiterados de promesas, de engaños sistemáticos en el cumplimiento normativo, y de amenazas cuando tenemos la “osadía” de recordarle que incumple las leyes con perjuicio claro para una plantilla cuya desafección crece y para el propio banco por los gastos que le acarrea.

Caprichos como no permitir el acceso a delegados de CSICA a los centros de trabajo, en época electoral, no buscan efecto alguno, son sólo indicadores de alguien que necesita autoafirmarse en una “auctoritas” que no tiene.

Tan sólo 4 días ha tardado en decidir que no va a respetar el compromiso en sede judicial de no secuestrar los comunicados de CSICA, de publicarlos sin censura en la Intranet del Banco, lo cual le califica sin necesidad de que nosotros lo hagamos. ¡Qué perspicacia la del Juez extremeño que advirtió la falta de confianza!

Tras esta falta de respeto a la denominada buena fe procesal —es evidente que en el momento de aceptar la conciliación ya sabía que no iba a respetarla— sólo pueden esconderse dos circunstancias: que actuó sin el debido apoyo y conocimiento de sus superiores (vamos, que no pinta nada), o alternativamente, que ha vuelto a equivocarse una vez más, y van…

Cuatro años después, en CSICA estamos en condiciones de afirmar que unas relaciones laborales sin su presencia estarían dando una oportunidad a la normalización, al acercamiento entre empresario y sindicatos.


Mientras se produce el relevo, no nos queda más remedio que dirigirnos nuevamente y de inmediato al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura para solicitar ejecución del acuerdo alcanzado el 9 de abril. Como apuntó el presidente de la Sala, en dicho caso habrá sanciones económicas que daremos a conocer tan pronto se impongan a Liberbank, por la irresponsable actuación del jefe de Relaciones Laborales.

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