lunes, 1 de julio de 2019

CAMBIOS DE MUTUA



Como sabéis, las Mutuas no son otra cosa que asociaciones de empresarios que tienen delegadas algunas funciones por los poderes públicos, sujetos obligados en última instancia. Eso hace que las Mutuas sean entidades mixtas porque, aunque son privadas, manejan fondos públicos que vienen directamente de los ingresos de empresarios y trabajadores en sus cotizaciones sociales todos los meses.

Algunas veces —por ejemplo, cuando el absentismo se dispara— las cuotas que reciben de una empresa no son suficientes para cubrir las contingencias que se producen. Esto sucede, al menos en nuestro sector de la banca, cuando se dispara la ITCC (incapacidad temporal por contingencias comunes) sobre todo de las bajas médicas y de forma muy especial las debidas a episodios psicológicos con origen en el estrés.

Algunas entidades han podido correr el riesgo de “apretar” para enviar a los trabajadores a los dispensarios y así que se encargue la Mutua de pagar a quien no necesitan (teóricamente). Algunas entidades se han pasado de frenada y pretenden que la Mutua les pague la ITCC por encima de lo que aportan en cuotas. Se trataría de un proceso encubierto de regulación de empleo, gratuito para el empresario pero muy gravoso para la Mutua, y al que algunas veces ya nos hemos referido.

Cuando esto sucede son las propias Mutuas quienes llaman a su asociado, el empresario, y le proponen que las contingencias comunes (bajas, prestaciones de maternidad, etc.) corran a cargo del obligado principal (el INSS) manteniendo la Mutua las prestaciones relacionadas con las contingencias profesionales, generalmente de tipo asistencial sanitario (caídas, roturas, accidentes, operaciones quirúrgicas, rehabilitación, etc.)

Y ahora, ya refiriéndonos a LBK, vemos como en estos 8 años se han mantenido unas y otras contingencias con las mismas Mutuas que tenían las Cajas de origen. Pasado el tiempo estamos en condiciones de decir que se trató de una decisión acertada. Cada Caja había elegido en cada provincia donde actuaba, la Mutua que mejores medios, humanos y materiales, ofertaba. El único beneficiado de todo esto era la plantilla que podía aprovecharse en cada territorio de una buena atención administrativa y sanitaria.

Ocho años después, y aduciendo razones de eficiencia (ya sabemos que cuando LBK dice que es por eficiencia es que no quiere decir la verdad) este banco ha decidido unificar en una única Mutua todas las prestaciones para todos los territorios. Se ha dirigido a los Comités de Empresa porque la consulta resulta preceptiva y también a los sindicatos.

En SIBANK nos hemos opuesto a este cambio rotundamente. La explicación es que la nueva Mutua que proponen contratar en exclusiva (Ibermutuamur) parece que dispone de instalaciones adecuadas en Asturias (Cajastur ya la tenía contratada) pero no sucede lo mismo en el resto de territorios donde tiene una representación administrativa, y sobre todo asistencial, muy pobre.

Desconocemos si los directivos de LBK lo saben, pero han logrado el denominado “equilibrio ineficiente de Nash” de la teoría de los juegos, donde todos los jugadores pierden. En nuestro caso LBK no gana ni pierde (lo de la eficiencia no es verdad) porque el “coste” de cada Mutua es el mismo, pero los trabajadores de todos los territorios (a excepción de Asturias, tal vez) perdemos porque se reducen de forma notable las prestaciones administrativas, pero de modo muy especial las prestaciones asistenciales de tipo médico.

En nuestro posicionamiento negativo ante el empresario nos hemos valido de un ejemplo. Hemos tomado como muestra las prestaciones que la plantilla de Cantabria venía disfrutando hasta ahora con la Mutua Montañesa frente al que tendremos con Ibermutuamur.

Nuestra comunicación dice así:

“Para que se entienda mejor nuestra postura, que ya anticipamos que es contraria al cambio de Mutua ofertado, hemos utilizado a modo de ejemplo la comparativa entre la calidad asistencial existente en uno de los territorios del Banco, Cantabria, que venía proporcionando ahora la Mutua Montañesa en su Centro de referencia, Hospital “Ramón Negrete” en El Sardinero (Santander).
Se trata de un centro que presenta unas instalaciones que bien pudieran calificarse como lujosas, con dependencias de Consultas, Urgencias 24 horas, Rehabilitación, Hospitalización y Bloque quirúrgico a cargo de profesionales que lo han convertido en centro de referencia nacional en algunas especialidades.

La alternativa que ofrece ahora LIBERBANK con el cambio de Mutua a estos mismos trabajadores de Cantabria son las instalaciones de Ibermutua en Santander. Se trata de un dispensario de reducidas dimensiones, que hemos visitado antes de pronunciarnos, atendido por dos médicos, uno para contingencias comunes y otro para contingencias profesionales, además de una enfermera.”

Acompañábamos también estas fotos de lo que tienen actualmente los trabajadores en Cantabria y lo que van a tener tras las decisiones inexplicables de este empresario tan errático que tenemos al que no parece importarle un pito la salud de sus trabajadores.

A lo que renunciarían los trabajadores en Cantabria es esto:

Centro Hospitalario "Ramón Negrete" (El Sardinero . Santander)



Centro Administrativo (Calle Hernán Cortés - Santander)


...Y estas son las instalaciones de IBERMUTUAMUR en Santander (Calle Ruiz de Alda)




jueves, 27 de junio de 2019

EVALUACIÓN DE RIESGOS PSICOSOCIALES



Una buena forma de explicar el perfecto desastre organizativo de LBK son sus altísimos niveles de absentismo que sacude a la plantilla, con algunos casos verdaderamente graves. Sin embargo, este impacto que se viene sucediendo desde el comienzo de las actividades del banco no resulta por sí mismo autoexplicativo de cuáles son las causas que lo provocan, aunque la plantilla (y nosotros) no tengamos, en general, duda alguna.

Para que los sindicatos podamos exigir al empresario modificaciones concretas de su estilo de dirección es necesario objetivar cuales son las causas, cuáles son los factores que alteran la salud de empleados y, de modo muy especial, de las empleadas. Estos factores de incremento desmesurado de los niveles de estrés —por eso también llamados estresores— se pueden concretar utilizando metodologías debidamente contrastadas. Es lo que se llama evaluación de riesgos psicosociales, y es lo que llevamos demandando desde hace 8 años, con la negativa permanente del equipo directivo que ha ido diluyendo la obligación legal en un mar de disculpas, mentiras, negativas y centenares de sanciones en todas las Inspecciones de Trabajo de los territorios donde operan.

LBK es el banco más sancionado de España y buena parte de estas sanciones tienen que ver con su negativa a evaluar estos riesgos, a que la realidad que han puesto en marcha quede plasmada en una evaluación objetiva. Era preferible para los directivos de LBK esquivar la obligación legal de evaluar los riesgos que cambiar su modelo de presión, amenaza y miedo que han implantado.
Tras 8 años peleando y denunciando, el empresario no ha tenido más remedio que evaluar estos riesgos psicosociales, especialmente el estrés, y para ello hace unos meses puso en marcha un grupo de trabajo en el que, además de sus representantes, están también representantes de la empresa contratada para llevarlo a cabo (Quirón Prevención), y un representante de cada uno de los sindicatos del banco, a excepción de UGT.

Hemos tenido varias reuniones en las que se ha hecho hincapié en las garantías de aplicación del método FPSICO 3.1 del Instituto Nacional de seguridad y salud en el Trabajo y otros aspectos del proyecto. De modo muy especial SIBANK ha hecho hincapié (porque conocemos el perkal) en los criterios de anonimato y confidencialidad de los datos capturados. Se trata de datos de carácter personal que tienen la consideración de datos de salud, según la normativa vigente (Reglamento europeo de protección de Datos). Y por ello hemos exigido que quedara reflejada en un documento la responsabilidad, tanto de LBK como de Quirón Prevención en este sentido.

En SIBANK queremos hacer un llamamiento a toda la plantilla para que cumplimenten todas y todos esta evaluación. Queremos que quede plasmada en este trabajo la realidad de este banco; que quienes se singularizan por sus ataques y amenazas queden retratados, y también quienes señalan con el dedo a los despedidos sin causa.

Pero se corre un riesgo. Es la denominada autocensura. Es el riesgo a que cada miembro de la plantilla NO CONTESTE LA VERDAD, que la dulcifique por MIEDO. Nada debe temer nadie. Tras las salvaguardas por escrito cualquier maniobra del empresario supondría un delito y eso no se arregla con multas. SIBANK no dudaría en sentar a los responsables ante el juez de lo penal, por eso pedimos la colaboración de todos y que cada uno conteste de acuerdo a su propia experiencia.