viernes, 7 de agosto de 2015

ANÁLISIS DE COMPETITIVIDAD (III)



Lo que no se gana por arriba, se descuenta por abajo


Ya vimos en la entrega anterior que a nuestros altos directivos les cuesta mantener el tipo con nuestros competidores naturales en materia de gestión. La rentabilidad que le sacan a los activos gestionados queda por debajo de casi todos nuestros bancos adversarios del mercado. Con estos antecedentes en LBK se obstinaron en ser, además, los más eficientes del mundo mundial aunque para ello debieran sacrificar el bolsillo de la plantilla y renunciar a alternativas estructurales que ahora, de forma inesperada, inexplicada e incompleta vuelven a resucitar, solo unos meses después.


Vamos a analizar en profundidad las ratios de productividad y retribución de la plantilla de LBK, su evolución en el tiempo y comparada con sus competidores. Y vamos a hacerlo con los datos oficiales que todos ellos publican en los registros públicos. En CSICA sólo hacemos una cosa, mezclar esos datos y ponerlos en disposición de que todos vosotros y vosotras podáis “digerirlos”. Dos son los rasgos esenciales a medir en relación con la plantilla. De forma llana podemos decir que son conocer lo que producen y saber lo que cobran, además de buscar la relación (la ratio) entre ambas cuestiones. Estos son los elementos claves de lo que es la piedra angular de una empresa, la plantilla, amén de la calidad directiva a la que ya nos hemos referido en términos comparados. Comencemos por lo que nos pagan:



En la Tabla anterior podemos ver cómo la plantilla media de Liberbank se ha visto reducida desde su integración hasta el cierre del ejercicio 2014 en 1.283 trabajadores lo que representa prácticamente el 20 por ciento. Al mismo tiempo la partida de gastos de personal se redujo en más de un 40%. Debemos tener en cuenta a estas alturas que el Margen Bruto cayó, en este mismo periodo un 22%  lo cual nos lleva ya a formular nuestra primera aseveración: los costes de personal cayeron el doble que los ingresos del Banco.

Este esfuerzo hizo que el coste medio de la plantilla descendiera desde los 65,11 miles de euros de dic-11 hasta los 48,31 miles de euros en dic-14, es decir, más de un 25 por ciento, o 17.000 € por trabajador de media. Resulta imprescindible que se conozca que todas estas cifras han sido sacadas de las cuentas anuales, al cierre de dic-14 y que están referidas a la plantilla “nominal” de LBK.


Pero veamos si los costes medios de personal de LBK son competitivos con el resto de las entidades del sector de referencia en el mercado financiero.




La información que se desprende de esta Tabla es determinante. En ella puede verse cómo el coste medio por trabajador de Liberbank no sólo es comparable con los de su competencia sino que se encuentra por debajo de todos sus rivales. Puede deducirse rápidamente que el coste medio de la plantilla de Liberbank era, al cierre del ejercicio 2014, de 48,31 miles de €  frente a los 69,85 miles de € de la media del sector, un 30 por ciento inferior, o lo que es lo mismo 21.000 € de media anual inferior a la media del sector de referencia.



Resulta reseñable observar cómo aquellas entidades mejor gestionadas, con mejores resultados, son también las que mejor pagan a su personal produciendo rebajas de costes por la vía de la negociación con los sindicatos y salidas de personal no traumáticas. La calidad directiva es de tal calibre que no necesitan tocar los gastos de personal para mantener los resultados.

miércoles, 5 de agosto de 2015

RESULTADOS DE LIBERBANK PRIMER SEMESTRE 2015


EL BANCO OBTIENE UN BENEFICIO DE 125 MILLONES DE €

Los medios de comunicación han anunciado que Liberbank ha obtenido un beneficio positivo de 125 millones de € en el primer semestre de 2015, hecho del que nos alegramos sinceramente, toda vez que tanto los trabajadores como nuestras familias vivimos de ello.

La sopa de cifras que entrañan las cuentas de resultados de Liberbank cuando se presentan trimestralmente, dan lugar a todo tipo de interpretaciones (positivos y negativos) sobre los distintos ratios que conforman el resultado final de las mismas, considerando que los vaivenes en las cifras porcentuales obedecen a una multitud de decisiones y situaciones (unas estratégicos y otras puramente contables) que determinan el beneficio a declarar.

Sin entrar a valorar dichos ratios en su conjunto, queremos dejar constancia de que la información recogida por los medios reflejan que el  beneficio de Liberbank se ha incrementado un 3,5%, hecho a tener en cuenta si consideramos la tremenda desorganización reinante en la entidad como consecuencia de las salvajes medidas contempladas en el ERE 247/2013 (anulado por el Tribunal Supremo hace unos días), y en el siguiente Acuerdo laboral alcanzado meses después, del que esperamos idéntica solución por parte del Alto Tribunal.

CSICA denuncia que si en Liberbank las cosas se hubiesen hecho de otra manera, estamos seguros de que en estos momentos los beneficios serían bastante mayores por entender que la plantilla estaría más motivada e identificada con el equipo gestor, el cual se viene caracterizando por mantener una pésima política de relaciones laborales con recortes desmedidos y sin tener claro el rumbo a seguir.

Queremos destacar que en las cuentas reflejadas, ya se han provisionado las cantidades destinadas al “ERE encubierto” (111 millones) de las anunciadas bajas voluntarias incentivadas, de lo que se deduce que sin dicha provisión los beneficios serían de unos 236 millones de €, pese a la pésima gestión de nuestra cadena de mando.

Por el contrario, queremos destacar la tremenda profesionalidad de los trabajadores y trabajadoras de Liberbank, que trabajando en clara inferioridad de condiciones con respecto a los compañeros de la competencia, están demostrando día a día que merecen un mejor trato de la Dirección; o lo que es lo mismo,  ya va siendo hora de que una vez anunciadas las medidas estructurales para septiembre (ya veremos como acaba el invento), se requiere al mismo tiempo la eliminación de las medidas laborales que padecemos desde 2014.


CSICA aboga porque ambas situaciones se puedan compatibilizar en una futura Mesa de Negociación, pues de lo contrario nos reservamos el ejercicio de las acciones que estimemos pertinentes.